Enclavado
a orillas del río Usumacinta y rodeado por una
espesa población de bosques tropicales, este
espectacular sitio muestra su gran número de
monumentos que fueron construidos entre el año 350 y
el 810 d.C.
La época de auge sobrevino durante el reinado de
Pájaro Jaguar, quien desarrolló una importante
actividad constructiva y militar, ubicando al sitio
como uno de los importantes centros rectores de la
cuenca del río Usumacinta.
En el lugar destacan el edificio 19, llamado “el
laberinto” por la compleja disposición de sus
cuartos, la Gran Plaza con su juego de pelota y la
magna escalinata hacia la Gran Acrópolis donde se
encuentra el edificio 33, tal vez el mejor de la
ciudad por su crestería, los grupos jeroglíficos que
lo adornan y sus dinteles.
También es recomendable visitar los grupos de la
Pequeña Acrópolis y la Acrópolis Sur, que conservan
interesantes edificios con restos de inscripciones,
pintura mural y magníficos dinteles que narran
historias sobre los reyes y linajes que gobernaron a
esta gran ciudad.
Visita: martes a domingo de 10:00 a 17:00 horas.
Desde Palenque tome la carretera que va a Chancalá,
donde encontrará el camino de terracería que lo
conducirá a Frontera Echeverría, a orillas del río
Usumacinta. Desde aquí puede alquilar una lancha que
lo llevará río arriba hasta el sitio. Otra opción
puede ser por vía aérea. Hay servicio de avionetas
desde Palenque, Tenosique, Ocosingo y Comitán. |